entrevista paco alvarez

“El capitalismo tiene elementos válidos pero el comunismo también”

Francisco Álvarez preside la recientemente creada Asociación Valenciana para el Fomento de la Economía del Bien Común (EBC) con un bagaje más que solvente. Ha sido vice-presidente de la Bolsa de París y consejero de la Bolsa de Valencia. Es miembro del Comité Asesor de la CIFA, organismo internacional de financieros independientes, asesor del Comité Socioeconómico de la ONU y presidente de Ética Family Office. Paco Álvarez, como se le conoce en amplios sectores, se incorporó en 2000 a las tesis de Cristian Felber, creador de la EBC, y dejó atrás treinta años de trayectoria bursátil en las entrañas del sistema para ponerle rostro humano al dinero. La ECB impulsa la implantación de los valores de solidaridad, igualdad, transparencia y respeto por el medio ambiente en todos los sectores de la economía. En esta entrevista, realizada unos días antes de su nombramiento institucional, Paco Álvarez insiste en que si bien la EBC no inventa nada si que pone orden en muchas cosas.

¿A quien se dirige la EBC, al sector público o al sector privado?

Lo que hace la ECB es poner en orden un cierto número de cosas que ya existían y respeta totalmente la iniciativa privada en la medida en que es privada, es decir, se ofrece un servicio pero lo privado no forma parte de los bienes comunes como son la electricidad o las telecomunicaciones. Y en el sector financiero, respetamos totalmente a las entidades que puedan existir pero consideramos absolutamente necesario la creación de un banco público. Aquí no se discrimina a nadie, hay libertad total. Lo que sí se hace es dar cierto número de indicadores que permitan a la ciudadanía optar por el modelo de la EBC a través de unos servicios básicos necesarios. El modelo EBC, insisto, no inventa nada nuevo, sino que reordena los elementos de forma diferente a lo que existe hoy en día.

¿Me puede poner un ejemplo?

Hay aspectos del modelo capitalista que consideramos que son positivos y hay aspectos del modelo comunista que consideramos que son positivos. Entonces, ¿porqué rechazarlos? Mucha gente piensa que la ECB, que pone al ser humano como prioridad, rechaza el uso del dinero. No es cierto. Dinero, si pero dinero como herramienta, no como objetivo y eso es muy importante. El modelo no rechaza que una empresa tenga beneficios, es bueno que los tenga para, por ejemplo, crear otros puestos de trabajo o condiciones de trabajo mejores. Lo que hay que saber es qué se hace con los beneficios. Entonces, estos conceptos de dinero, beneficio, son totalmente capitalistas pero hay que cambiarles el sentido.

Hay otro aspecto importante que es la talla de la célula inicial que es la empresa. ¿Por qué una empresa tiene que ser grande? Quizás en algunos sectores sea necesario pero vale la pena que reflexionemos si no hay formas de hacer empresas grandes haciendo colaborar a empresas más pequeñas. Y esto tampoco nuevo, es la cooperativa. Hay que crecer, si, pero si nos miramos al espejo vemos que el crecimiento de los humanos no es infinito, entonces los que pretenden que una empresa o un país crezca hasta el infinito están haciendo algo que es antihumano. El modelo actual es antihumano. Hay una frase que utiliza Serge Latouche, el filósofo economista francés del decrecimiento, que es del economista ingles Kenneth Bouldin y que dice: el que crea que en un planeta finito el crecimiento puede ser infinito, o es un loco o es un economista”.

Ha dicho decrecimiento, esa palabra tan controvertida.

Si, Serge Latouche es el cabeza visible de lo que conocemos como decrecimiento y usa esa palabra para provocar. El decrecimiento lo que busca es un reparto más justo de las cosas, no que tengamos menos.

Para ustedes la educación es fundamental

Lo es. Yo vengo de una familia pobre y mis padres a mi me criaron con la idea de que cuanto más dinero tuviéramos más felices seríamos. Cuando conseguí un puesto de trabajo que sobrepasaba en mucho lo que yo podía pensar que podría obtener a raíz de mi clase social, mis padres me decían: pues ahora hay que comprar un coche, o hay que comprar una casa mejor. Y luego una casa en la playa, y así… A mi clase social nos han educado así en la familia, pero en la escuela también. A más dinero más felicidad y estos patrones se tienen que cambiar. La suerte es que las universidades ya se están interesando en el modelo de EBC.

Paco Álvarez entrevistado por Rosa Brines en la sede de Ética Family Office en Valencia.

Paco Álvarez entrevistado por Rosa Brines en la sede de Ética Family Office en Valencia.

Para que el modelo de la EBC cale en la sociedad la contraparte, los ciudadanos, tienen que percibirlo como algo bueno, lo cual implica que tendríamos que dejar de mirar sólo nuestro bosillo, e ir más allá del individualismo que ha fomentado hasta el límite el modelo neoliberal. Me refiero a un egoísmo muy arraigado.

Si, pero yo no creo que eso lo llevemos en los genes, de ahí la importancia de la educación. Nosotros nacemos con el cerebro reptil, esto lo estudió en profundidad el profesor Laborit, entonces lo tomaron por loco y ahora está de moda. Primero nacemos con el sentido de la alimentación, nadie nos tiene que enseñar a agarrarnos a la teta de nuestra madre. En segundo lugar, tenemos el sentido del movimiento, nos tenemos que desplazar para alcanzar esa alimentación o de lo contrario morimos. Y en tercer lugar, la asociación, el hecho de que entendemos que si somos varios vamos a conseguir esa comida mejor que si estamos solos. A partir de ahí se pueden crear otras cosas. Pero el problema viene cuando tenemos que almacenar el alimento. Es ahí cuando empieza el egoísmo, pero no es que nazcamos egoístas. Y aunque lo hiciéramos, precisamente ahí debería estar la sociedad y la educación para limitar eso.

Qué tiene la EBC que no haya dicho o hecho ya la Responsabilidad Social Corporativa (RSC)?

Efectivamente, como he dicho, la EBC no inventa nada que no se supiera ya. Con la RSC lo que ha ocurrido en algunos casos es que muchas empresas, una vez conseguida la etiqueta de empresa responsable se han olvidado de que esto es un proceso que hay que ir construyendo día a día y que no se puede abandonar. En la EBC, una vez iniciado el proceso de cambio de modelo, proponemos lo que llamamos auditoría cruzadas, que es lo ideal. Empresas del mismo sector se auditan y vigilan para que todo el mundo cumpla el compromiso adquirido. Esto ya está ocurriendo en Austria. Existe un distintivo en las etiquetas de sus productos y el consumidor sabe que esta empresa aplica la EBC y puede verificar su balance de logros. Así se aplica la transparencia. Si intento como empresario falsear esa etiqueta, las otras empresas lo advertirán fácilmente. Así conseguimos que no se cuelguen ninguna falsa medalla.

Empresas referentes

Sí, son ejemplos conocidos. Por una lado La Fageda, en Girona y por otra parte, Microviñas en Muro de Alcoy. Allí está implantado ya a nivel municipal. Hay más, en Canarias etc, Esto es un proceso que va creciendo poco a poco. Insisto en que Felber no inventa nada nuevo sino que pone en valor, en algunos casos también, lo que ya existe.

Por último, quiero preguntarle por el adversario, es decir por el sector financiero mundial que controla buena parte de la economía y que, de ninguna manera, van a querer que se implanten modelos como el de la EBC.

Pues le voy a poner un ejemplo que le va a sorprender. ¿Cómo se explica que la gran derrota de la mayor potencia armamentística del mundo que es EEUU haya sido a manos de Vietnam, un pueblo de gente pobre y sin medios? Tardaron, no fue de un día para otro, pero en vez de enfrentarse al enemigo frontalmente, porque los hubieran machacado, lo que hicieron fue organizarse. Cavaron túneles y empezaron a rodear al enemigo hasta que llegó un momento en que el enemigo se ahogó y perdió la guerra. Hubo otros elementos que ayudaron, pero ayudaron a algo que los vietnamitas ya habían preparado previamente. Insisto en que el modelo de EBC va por pasos. Lo primero que debemos hacer es dirigirnos a nuestro entorno más próximo, haciendo un consumo más responsable, por ejemplo, y creando una red, una estructura para que cada vez el adversario lo tenga más difícil.

¿Me puede concretar un poco más?

Un ejemplo es lo que ha ocurrido con el señor Rato, que lo echaron del FMI porque era una persona incapaz. Llega a España lo nombran presidente de Caja Madrid y luego de Bankia. Oficialmente se sabe que ha engañado a todo el mundo, que ha arruinado a un montón de familias. Pues el señor Rato presenta su dimisión, porque le hacen presentar su dimisión y Telefónica lo nombra embajador en el continente americano reemplazando a otro ilustre, Urdangarin. Si en ese momento hubieran habido cincenta mil clientes de Movistar que se hubieran dado de baja de la compañía, le aseguro que el señor Alierta se lo hubiera pensado dos veces. Esa posibilidad de pasar a la acción la tenemos. Ese poder si lo tenemos.

Paco Alvarez, un hijo de la guerra criado en Tánger

En una España de post-guerra sumida en la pobreza, los padres de Paco Álvarez emigraron a Tánger en 1954. Él llegaría poco después, con sólo tenía 10 años, y vivió allí hasta los 19. Habla de la ciudad marroquí con tal pasión que la considera, incluso, su ciudad natal. La condición internacional de Tánger la había convertido en un ciudad abierta, multicultural y de elevado nivel intelectual. En el Instituto Español impartían clases los mejores catedráticos y Paco Alvarez adquirió una educación que, asegura, nunca había pensado tener por su procedencia social. Sus amigos eran Diego Galán, Ignacio Ramonet o Eduardo Haro Tecglen. De este último guarda un entrañable recuerdo ya que, según cuenta, su casa permanecía abierta las 24 horas del dia. “Allí siempre se podía ir y siempre encontrabas tertulianos de la talla de Hemingway, Adolfo Marsillach, Alfonso Paso, Fernando Fernán Gómez o Jacques Brel”, cuenta.

De izquierda a derecha: 1) cartel de la obra

De izquierda a derecha: 1) cartel de la obra “Los Pobrecitos”, 2) portada del boletín “El Parte”, y 3) páginas interiores del boletín “El Parte”.

Estos intelectuales influyeron en él hasta tal punto que un jovencísimo Paco Alvarez decidió iniciar su carrera como actor teatral. Llegó a obtener buenas críticas por sus actuaciones e incluso se embarcó en una gira por el sur de España. Pero la aventura acabó pronto, cuando, según cuenta, su padre le quitó el pasaporte y le hizo prometer que no retomaría su carrera artística hasta que no hubiera acabado sus estudios universitarios. Cuando Marruecos recuperó Tánger y la ciudad perdió su estatus internacional, la familia Alvarez Molina se trasladó a París, donde él se licenció en Matemáticas y se doctoró en Ingeniería Informática. En 1995 volvió a España y se estableció en Valencia.